martes, 5 de enero de 2021

Apuntes para el final de Lenguajes Artísticos I

Guías del Eje 1 (N° 1 y N° 2)

Capítulo I. Revolución industrial y arquitectura (1760-1830) (páginas 15 a 79 - paginación propia del libro)´

Una breve introducción que me parece sumamente importante para comprender relaciones entre cambios en campos diversos:

"Existe un obvio desacuerdo entre los razonamientos que se hacen y las cuestiones por resolver. Una cuestión real y llena de dificultades es interpretada en términos ideales y resuelta del mismo modo, haciendo abstracción hasta de los obstáculos más importantes; una situación plenamente dinámica es debatida en términos estáticos, y los razonamientos se plantean de  manera absoluta, como si las tesis defendidas valiesen como principios eternos y naturales. No obstante las dificultades concretas son patentes y visibles a los ojos de todos, por lo que la abstracción que se hace es en cierto modo deliberada, según una convención tácitamente aceptada por todos. Los términos del razonamiento teórico son aparentemente muy claros, pero en el fondo ambiguos.
Las palabras empleadas por los políticos, los patronos y los obreros, no tienen el mismo significado: "libertad" representa para unos un programa deducido de filósofos enciclopedistas; para otros una reducción de controles estatales ejercidos sobre sus iniciativas; para los últimos el derecho de alcanzar un nivel de vida razonable. No obstante, todos esgrimen las mismas frases, y aceptan, por cálculo o por costumbre, que la disensión se lleve a nivel de las metáforas. De este modo la formulación a la que se llega parece resolutiva e inapelable, pero en realidad es hipotética y provisional; en lugar de cerrar la cuestión, abre una serie ilimitada de nuevos desarrollos.
Esta constatación es válida en otros muchos campos. La teoría se demuestra incapaz de resolver las dificultades prácticas de los procesos que ella misma ha ayudado a poner en movimiento y solo conserva su coherencia restringiendo, convencionalmente, su propio alcance.
Ya que el éxito de la arquitectura depende del equilibrio entre la teoría y la práctica - y, dado que, en última instancia, las condiciones de los obreros de la construcción forman parte de la arquitectura, a pesar de que la cultura de la época no se muestra dispuesta a admitirlo -  nuestro análisis debe comenzar en este punto.
¿Es acaso aventurado decir que la Ley de Le Chapelier se superpone al naciente problema de la organización sindical del mismo modo como las fachadas neoclásicas se superponen a las incipientes construcciones industriales, que llevan implícitas unas muy otras exigencias?
En ambos casos se da por resuelto el problema estableciendo la coincidencia entre ciertos modelos teóricos y la realidad concreta. En cambio, queda abierto un proceso de revisión de toda la cultura contemporánea, del que saldrán profundamente cambiadas las convicciones habituales sobre economía, política y arquitectura.
Es decir, no se puede empezar a hablar de arquitectura, pasando por alto la naturaleza y los límites de lo que se entiende por arquitectura en ese momento. Se hace necesario considerar los cambios sociales y políticos, los juicios formulados por la cultura de la época sobre tales mutaciones, y el lugar que ocupa en estas relaciones, el sistema de conocimientos y experiencias heredados de la tradición arquitectónica anterior."

A partir de aquí ya Benévolo comienza a abordar directamente la Revolución Industrial...

1) Cuáles son las relaciones que establece el autor entre Revolución Industrial y arquitectura europea?

lunes, 30 de marzo de 2020

El mundo como pedagogía. Gestos vitales en tiempos de COVID-19 por Sonia Bazán1 y Luis Porta2 (CIMED, FH-UNMDP)



El peso del mundo” es el diario que, Peter Handke (2019)3, escribe entre noviembre de 1975 y marzo de 1977, “crónica inmediata de las percepciones, la crónica de una conciencia”. A modo de crónica de esa conciencia, este texto pretende reflexionar, en la inmediatez, lo urgente y necesario de este turbulento mundo, para compartir las percepciones sobre aprendizajes y enseñanzas vitales de los tiempos disruptivos en que nos zambulle un virus.
Tres preguntas animan el ejercicio propuesto. La primera está vinculada en torno a las fronteras entre normalidad y excepcionalidad. Vivimos en un tiempo que percibimos como excepción, en el que la posibilidad de la muerte y la desolación aparecen en el centro de la escena. Imágenes de calles que estábamos acostumbrados a ver colmadas de gentes, hoy totalmente vacías, pasillos de centros de salud atestados de ansiedades en búsqueda de sostener la vida, filas de innumerables féretros sin identificación ni duelo, en lugares lejanos que nos parecen muy cercanos. El mundo está teñido de una paleta de rojos que va mutando de acuerdo con las estadísticas de cantidad de víctimas y enfermos contagiados, lo seguimos en directo desde el interior de nuestras casas. ¿Es este el desenlace de la narrativa moderna sobre el progreso indefinido y a la vez la contracara asociada a la desigualdad, la pobreza y la necropolítica?

jueves, 2 de enero de 2020

Figuraciones de una modernidad descentrada Derivas sobre algunos temas de las Artes Visuales En América Latina y Europa (1850-1950) María de los Ángeles Rueda Magdalena I. Pérez Balbi (Coordinadoras)



(...) observa el Arte moderno a través de los conceptos de tensión, revolución y regionalismo crítico. En esta oportunidad, se propone acercar una mirada a las respuestas artísticas a las relaciones de poder, entre las culturas centrales y las periféricas desde el desarrollo de algunas temáticas opacadas, géneros subestimados y dispositivos no considerados habitualmente; se trata de enfocar el estudio sobre obras que han dado respuestas dinámicas a los procesos de modernidad, modernización e identidad.

Revoluciones, apropiaciones y críticas a la modernidad Itinerarios del arte moderno entre América Latina y Europa 1830-1945 María de los Ángeles de Rueda (Coordinadora)



La historia, madre de la verdad; la idea es asombrosa. Menard, contemporáneo de Williams James, no define la historia como una indagación de la realidad sino como su origen. La verdad histórica para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió.
BORGES, J. L. 1939, pp.537, PIERRE MENARD, Autor del Quijote. Obras Completas I.

El modernismo es lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente, la mitad del arte, cuya otra mitad es lo eterno y lo inmutable.
BAUDELAIRE, C. en El Arte Romántico 1º edición, 1961, México, Editorial Aguilar.

He dicho Escuela del Sur; porque en realidad, nuestro norte es el Sur. No debe haber
norte, para nosotros, sino por oposición a nuestro Sur. Por eso ahora ponemos el mapa al revés, y entonces ya tenemos justa idea de nuestra posición, y no como quieren en el resto del mundo. La punta de América, desde ahora, prolongándose, señala insistentemente el Sur, nuestro norte.”
TORRES GARCÍA, J. 1944. Universalismo Constructivo.

Ser moderno es vivir hechizado por la salvaje autonomía del detalle.
SONTAG, S., 2003, La fotografía. Breve suma.

El barco es un pedazo flotante de espacio, un lugar sin lugar, que vive por él mismo, que está cerrado sobre sí y que al mismo tiempo está librado al infinito del mar y que, de puerto en puerto, de orilla en orilla, de burdel en burdel, va hasta las colonias a buscar lo más precioso que ellas encierran en sus jardines, ustedes comprenden por qué el barco ha sido para nuestra civilización, desde el siglo XVI hasta nuestros días, a la vez no solamente el instrumento más grande de desarrollo económico (no es de eso de lo que hablo hoy), sino la más grande reserva de imaginación. El navío es la heterotopía por excelencia. En las civilizaciones sin barcos, los sueños se agotan, el espionaje reemplaza allí la aventura y la policía a los corsarios.
MICHEL FOUCAULT - De los espacios otros, 1967.

Edward Said, La Periferia Y El Humanismo - José Antonio Figueroa





(...) en la obra de Said encontramos una paradoja intelectual y política que podría arrojar frutos insospechados en el diseño de agendas académicas y políticas en países sometidos a densas experiencias coloniales como sucede con los países latinoamericanos.

La paradoja a la que me refiero es a la coexistencia en la obra de Said de elementos teóricos y políticos fundacionales del postmodernismo junto al humanismo. El humanismo, sabemos, es el principal blanco de las críticas postmodernas y el objeto teórico y político que los postmodernos se han propuesto destruir.(...) 
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Este es un artículo de José Antonio Figueroa que indaga sobre el valor del humanismo en la obra de Edwar Said.

sábado, 28 de diciembre de 2019

Políticas culturales en América Latina - Compilación varios autores


Política y cultura: dos campos adversarios para muchos políticos, para muchos artistas e intelectuales. Los políticos suelen dar por supuesto que la sociedad tiene problemas más apremiantes, sobre todo en tiempos de austeridad, de modo que prefieren dejar que las demandas culturales de sectores tan pequeños, cuyas actividades interesan a minorías y repercuten poco en los movimientos del electorado, se resuelvan en la competencia entre grupos, tendencias y organismos privados.
La mayoría de los artistas e intelectuales viven lo político como un territorio ajeno y amenazante. Ven en los intentos de planificar la cultura conspiraciones contra la espontaneidad creadora, les hacen pensar en seguida en Hitler, Stalin o en el despotismo deslustrado de los dictadores latinoamericanos. 

Descolonizar el saber. Reinventar el poder - Boaventura de Sousa Santos



Vivimos en tiempos de preguntas fuertes y respuestas débiles. Las preguntas fuertes son las que se dirigen - más que a nuestras opciones de  vida individual y colectiva - a nuestras raíces, a los fundamentos que crean el horizonte de posibilidades entre las cuales es posible elegir. por ello son preguntas que generan una perplejidad especial. Las respuestas débiles son las que no consiguen reducir esa complejidad sino que, por el contrario, la pueden aumentar. Una de las preguntas fuertes puede formularse así: ¿porqué el pensamiento crítico, emancipatorio, de larga tradición en la cultura occidental, en la práctica, no ha emancipado la sociedad? Dominan dos respuestas, por un lado, se contesta que, de hecho la emancipación social y política posible ha sido realizada. Por otro lado, se contesta que, el potencial  emancipatorio de este pensamiento está intacto y sólo hay que seguir luchando con las orientaciones que derivan de él. Ambas respuestas son doblemente débiles porque no están conscientes de su debilidad y porque descalifican la pregunta en vez de contestarla. En este libro busco identificar alguna de las vías para formular una respuesta fuerte a esta pregunta o, por lo menos, una respuesta consciente de su debilidad.
Tales vías no son especulaciones de la imaginación utópica sino construcciones teóricas y epistemológicas que se han hecho posibles a partir de las luchas sociales de los últimos treinta o cuarenta años.